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EXPERIENCIA BARILOCHE

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 RUBEN RUBIO

Noviembre 2014

PARTE 1 : INTRODUCCION Y LLEGADA

Es el momento de contarles sobre nuestro viaje a Bariloche, para que puedan disfrutar con nosotros de esa experiencia, que
como les manifesté antes, fue impresionante, inolvidable e irrepetible. Como verán no hay nada que ocultar a la 24. Tratare de escribir para que sea más llevadero el relato, por PARTES y con un poco humor, si es que lo tengo, pero respetando los acontecimientos. Solo escribiré de la parte que viví y disfrute. El Tano lo hará sobre la experiencia del viaje a Paso de las Nubes, que bien vale un libro. Este viaje que duro 5 días desde el viernes 21 de noviembre hasta el martes 25 de noviembre. Fue pergeñado y organizado hace unos meses por la mente febril del Tano Ballatore y llevado a la practica por Tanotour SRL (sociedad de responsabilidad muy limitada), que se encargo de todo lo que fuera paseo y Blondie Spa, Resort y Renta car SCA (sociedad en comandita por malas acciones) que realizo todo lo concerniente a alojamiento y transporte. El organizador dividió a los viajeros en dos pelotones. Uno denominado Jazz and Blues, ineptos para trabajo pesado y por ende a concurrir a lugares complicados y Vecchio Scarpone, fuertes, sanos y vigorosos de acuerdo al paradigma fijado por el Padre Fortini para Rudy Moll. ( Rudy Moll para los que desconocen, fue un muchacho ideal que el Padre Fortini tomo de una guía para padres y uso para motivar a sus jóvenes de la AJM. Rudy Moll tenía como condiciones ser casto, puro y viril que amaba la montaña). AJM es la Agrupación Juvenil de Montaña que fundó el Padre Fortini y a la que fueron a pasar sus vacaciones de verano muchos de los cadetes de aquellos años. Jazz and Blue estaba compuesto por 7 personas, Horacio Amaral, Miguel Bonafert, Horacio Martinez Quintana, Ruben Di Primo, Julio Zapico, Osvaldo Cesa y Ruben Rubio. Vecchio Scarpone por su parte estaba integrado por 9 personas, Juan Carlos Ballatore, Alejandro Portabales, Emilio Boerr, Eugenio Padorno, Gustavo Rojo, Osvaldo Falino, Federico Muhlenberg, Gustavo Franz y Rodolfo Bentel. Hacia Bariloche convergieron 4 columnas. La columna sur, motorizada por la camioneta de Emilio, compuesta por Boerr, Ballatore y Portabales, luego se agrego Padorno al que pasaron a buscar. Esta columna salió unos días antes para acompañar a Emilio en sus tareas comerciales y de paso visitar a Pano Barbosa y garronearle algun chivito asado o lo que sea posible. La columna Oeste motorizada por Julio Zapico, salió desde La Pampa y estaba compuesta por Zapico, Bonafert, Di Primo y Muhlenberg. La columna pesada compuesta por el Oso Cesa, motorizada por un bondi desde General Pico y finalmente la columna aérea compuesta por Franz, Bentel, Falino, Amaral, Rojo y Rubio. El lugar de encuentro fue el aeropuerto de Bariloche, para luego de hacernos cargo del alquiler previamente contratado, de una Van para 12 personas que nos trasportaría todo el viaje, nos dirigiéramos a nuestro alojamiento en la AJM. La columna Oeste cambio de planes y en lugar de ir al aeropuerto fue directo a AJM. El resto partimos hacia nuestro alojamiento junto al Lago Moreno, donde almorzaríamos y tomaríamos posesión del lugar donde pasaríamos los próximos 5 dias. Mañana les relatare lo acontecido desde la llegada a AJM hasta el sábado en que salieron los Vecchio Scarpone para Paso de Las Nubes.

PARTE 2 : VIERNES 21 ASENTAMIENTO Y SABADO 22 TRASLADO A PAMPA LINDA

VIERNES Una vez llegados a AJM, alrededor de las 1430, tras pasar el portón de entrada, algunos casi lagrimearon, mientras comenzaban a aflorar los recuerdos de su paso por el lugar, 50 años atrás. Toda una vida. Ahora el predio está bastante cambiado. Mas arbolado, con especies ya añosas. Hay muchas plantas y flores, que antes no existían, especialmente retamas y rosa mosqueta. Las primeras estaban en flor y su amarillo intenso, da un marco hermoso al lugar, situado a la vera del Lago Moreno. Se han agregado a las viejas instalaciones, mejoras que requiere el paso del tiempo. Se construyeron alojamientos mas modernos y cómodos y un espacioso lugar para comer, junto a una cocina bastante bien equipada. Los dormitorios, tienen camas dobles de madera con colchón y almohada. Todos llevamos bolsas de dormir, porque como no hay servicio de mucamas, es mucho mas practico que sabanas y frazadas. Hay calefacción, duchas con agua caliente, separadas por mampostería y cortina. No obstante AJM, sigue siendo un campamento fundamentalmente para varones y no un hotel. Hay inodoros, pero no bidet, al que muchos como yo (culo sensible) extrañamos. Una vez arribados fuimos recibidos por Gerardo y Sra, capangas del lugar junto a 4 asistentes y una vez acomodados nos reunimos en el comedor donde nos esperaba una entrada compuesta de tarta de jamón y queso riquísima, vino, agua, jugo, pan casero amasado allí y unas riquísimas truchas al horno con puré, traídas de un criadero que esta junto al predio. De postre nos dieron tres variedades de tortas diferentes que engullimos con placer, especialmente los diabéticos. AL promediar el almuerzo, hicimos un brindis por la 24, jaraneamos mucho como suele pasar ocurrir en nuestros encuentros, donde sufrimos una regresión a la adolescencia. Nos comimos todo y bebimos moderadamente porque durante la tarde debíamos comenzar con el periplo turístico. Saciado el apetito, la alegría del encuentro y las noticias de nuestras vidas, nos preparamos para visitar el cerro Campanario. Para llegar abordamos los medios de transporte disponibles, integrados por la camioneta de Emilio Boerr en el que se desplazaba la comitiva presidencial integrada por Emilio, dueño del vehículo, el Tano Ballatore, Euge Padorno y Alex Portabales y la Van en la que iba el vulgo, o sea 12 veteranos bastante bien comidos. Quiero aclarar que abrigaba serias dudas sobre la capacidad de la camioneta alquilada, una Hyunday H1, porque dentro del pasaje estaba el Oso Cesa, que es muy voluminoso y el resto que no le va en zaga. Recordar que estos vehículos están diseñados por chinos que son mas pequeños y tienen mucho menos culo que los latinos. No obstante entramos perfectamente todos y fue un caño el vehículo. Contrariamente al Porongacar presidencial que pincho 7 veces, con la Vulgovan no pinchamos ni una sola vez. Retomando el relato, iniciamos camino al Campanario, que esta situado frente a AJM en la margen opuesta del Moreno. Desde allí se ve gran parte de los lagos de la zona y el Llao Llao. Para llegar a la cima se debe abordar una aerosilla y por supuesto esto tiene un costo, que el Oso Cesa a través de un Comisario amigo consiguió gratarola. Parece que el Comisario en Bariloche no solo manga pizza sino también excursiones, para los amigos, situación de la que sacamos partido, pensando que el impuesto vuelve al pueblo. La aerosilla era muy buena y resistente. Se banco al Oso y al Escriba juntos sin chistar o mejor dicho sin rechinar. Desde arriba el paisaje es hermosísimo y pasamos largo tiempo sacando fotos y charlando sobre la belleza del lugar. A las 1800 cerraron la aerosilla, motivo por el cual emprendimos el regreso a nuestro asentamiento. El próximo paso era boludear un poco mas en AJM, para luego ir a cenar a una cervecería artesanal y tradicional llamada Puerto Blest. Pero todos estábamos cansados de la intensa actividad del día. A último momento decidimos cambiar de planes y pedir a Gerardo si nos podía preparar algo para cenar. Solicite ese favor con un poco de vergüenza, teniendo porque un par de días antes había cancelado la cena por la salida a Blest y ahora pedía lo contrario. A pesar de ello inmediatamente accedió, proponiéndome unos fideos con salsa que preparararia de inmediato. La cena resulto muy buena y disfrutamos mucho, por la intimidad que nos daba el lugar. Al termino, algunos cansados se retiraron a dormir y otros se prendieron en partidos de truco, hasta que el cansancio dijo basta. SABADO El desayuno estaba previsto para las 730 y allí concurrimos todos después de un reparador descanso. Este dia deberíamos hacer un largo tramo de ripio y asfalto en los vehículos, para arribar a Pampa Linda al pie del Tronador. Allí comenzaría la aventura de Paso de Las Nubes, que deberá ser narrada por el Tano Ballatore, presente en el viaje. Como les decía, arribamos al comedor y allí nos esperaba un desayuno con tostadas de pan casero, manteca, mermeladas y dulce de leche, regado con café, café con leche o te. La cantidad era hasta decir basta. En el desayuno se cargo a los perdedores de truco de la noche anterior, especialmente al Tano Di Primo, del que Julio Zapico decía que no había ganado un solo partido en la última semana y conocía todos los precios de café y vino desde la Pampa hasta Bariloche, por haberlos pagado todos. Finalizado el desayuno, vaciamos nuestra prostáticas vejigas y partimos raudos a Pampa Linda. El Porongacar conducido por Emilio y la Vulgovan por el suscripto. Después de hacer unos 120 Km, una gran parte de ripio, arribamos a Pampa Linda. Fuimos los primeros en llegar porque hasta el día anterior el acceso estuvo cerrado por un desmoronamiento que destruyo el camino, debido a la cantidad de lluvia caída. Suerte. Pampa Linda es un asentamiento pequeño situado al pie del Tronador. Hay un destacamento de Gendarmería, una hostería, un corral donde alquilan los caballos que llevarían a los discípulos de Rudy Moll a la montaña, y otra dependencia que no recuerdo. Habrá 15 personas en total, pero es un muy lindo lugar, muyyyyyyyyyy tranquilo. El programa contemplaba, que Jazz and Blue acompañara a los que escalarían y después de almorzar, regresaran para visitar Cascada de los Sauces, para lo que había que hacer 18 km mas de ripio. Esa excursión decidimos no realizarla, porque estábamos cansados del ripio y por otra parte no podíamos llegar debido a que en esa zona hay un horario para subir y otro para bajar, por lo angosto y escarpado del camino. Cuando llegamos ya estábamos fuera de horario para subir. Vecchio Scarpone, por el contrario tenía preparadas las cabalgaduras para comenzar su aventura. La previa fue muy alegre y abundaron las chanzas y jodas. Por ejemplo a Alex Portabales un par de quilomberos (fresco y batata) (que no se entere nadie que son Julio y el Oso, jodones a tiempo completo) le cargaron en la mochila un par de pesadas piedras, que Alex con la adrenalina de la partida no noto y arrastraba gallardamente ese sobrepeso. Por suerte por el llamado de sus conciencias, le avisaron para que las sacara antes de partir. A Pocho Falino le pusieron en la montura, una vez montado su Rocinante, un bollo de bosta de caballo seca, que también llevo un rato hasta que le avisaron. Finalmente los discípulos de Rudy Moll, partieron al refugio Rocca, acompañados por una persona del lugar que volvería con los caballos, cuando llegaran al punto donde comenzarían a caminar para alcanzar su objetivo. Nosotros Jazz and Blue, abordamos la vulgovan y nos fuimos a 3 kilómetros a visitar el Ventisquero Negro, que es un glaciar que se encuentra al pie del Tronador. Debe su nombre al hielo de color negro que posee, por la tierra que arrastra. Allí se escucha el tronar del Tronador que se produce cuando se rompe el hielo. Un atorrante de la 24 uso esa característica, para recagarse delante de sus compañeros cargándoselo a la montaña. Allí pasamos un muy buen momento, distendidos y prácticamente solos, porque como les comente anteriormente, fuimos los primeros en arribar al lugar. Después de un largo rato comenzaron a llegar visitantes. Una vez visto y jodido lo necesario, regresamos a Pampa Linda y para hacer tiempo hasta el almuerzo. Mientras tanto fuimos caminando un par de km a conocer una cascada mas, de las miles que hay en esta época de deshielo. Luego almorzamos frugalmente en la hostería. Al termino algunos durmieron en un sillón y otros jugamos un poco al truco, para hacer tiempo para el regreso. Otra vez me toco perder con el Tano Di Primo frente a los pampeanos (Oso y Julio Zapico). Llegada la hora en que podíamos volver, comenzamos nuestro descenso a Bariloche. Como Emilio viajo con Vecchio Scarpone a la montaña, alguien debía llevar su porongacar a Bariloche. El encargado fue Julio Zapico, que cedió su manejo al Oso por no poder acceder a los pedales. En el camino, fue parado por la policía para pedirle los documentos de la camioneta (lo pararon por portación de cara, porque nosotros pasamos antes sin problemas). Los papeles no estaban en regla. No tenían la cedula azul necesaria para conducir vehículos que no son de propiedad del conductor. El Oso Comisario retirado y recluton, no llevo credenciales y no pudo chapear, por lo que debimos esperar un rato, hasta que verificaron si el vehículo tenia pedido de captura. Resuelto este episodio arribamos a la AJM, donde nos esperaba un baño reparador después de tanta tierra acumulada y ripio y nos reunimos en el comedor para comer opíparamente como lo hicimos durante todo el viaje. Una vez finalizada la cena, en la que especulábamos por donde andarían y que estarían haciendo nuestros amigos de la Vecchio Scarpone, jugamos unos partidos de truco y nos retiramos a dormir. Al día siguiente, domingo, haríamos una excursión en catamarán a Puerto Blest donde deberíamos encontrarnos nuevamente, con nuestros compañeros caminantes y escaladores. Pero eso se los cuento en la PARTE 3.

PARTE 3 : EXCURSION EN CATAMARAN A PUERTO BLEST DE JAZZ AND BLUE Y REENCUENTRO CON VECCHIO SCARPONE

El domingo 23 amaneció fresco, con viento y muy lluvioso. Desayunamos un poco mas tarde que de costumbre, pero opíparamente, para luego abordar la vulgovan que nos llevaría hasta Puerto Pañuelo, y así embarcar en el catamarán rumbo a Puerto Blest. El puerto estaba lleno de gente para la misma travesía y entre ellos se destacaba un grupo de ciclistas, muy trolos, con pañuelos en la cabeza y sonrisa fácil, que dieron una nota de color y de joda al viaje. Embarcamos en el catamarán y partimos hacia nuestro destino, mientras llovía torrencialmente. Conversamos animadamente en el trayecto, y fresco y batata se hicieron pasar por homosexuales ante unas señoras grandes que los miraban sin atinar a decir nada. Julio, terrible atorrante, les dijo que se estaban conociendo y que se habían puesto de novio el día anterior. Al promediar el viaje, el Oso Cesa que había llevado en sus bolsillo pan de la AJM, salió a cubierta y comenzó a darle de comer a las gaviotas que pasaban volando, y tomaban el pan de su mano. Compartió este entretenimiento con el Tano Di Primo y Horacio Martinez Quintana, lo que nos mantuvo ocupados un buen tiempo a pesar de la lluvia, el viento y el frio. Una vez arribados a destino, desembarcamos y caminando 300 m bajo la constante lluvia no dirigimos al restaurant donde almorzamos y conversamos un rato, para luego con micros, porque no se podía caminar por el mal tiempo, nos llevaron a visitar el bosque que rodea el lugar. Al regreso llego una embarcación que creímos traerían a los componentes de Vecchio Scarpone, pero no fue así, por lo que comenzamos a averiguar con los guías por 9 personas que venían de Paso de la Nubes. Recuerdo que en esos lugares la única comunicación que funciona es de las radios de la empresa Turisur que nos transportaba. No hay celular ni nada por el estilo, lo que provoca que debemos preguntar a cada rato a los que tienen radio, como guías o guarda parques. Los guías nos dijeron que había una reserva para 9 personas, pero que todavía no habían llegado a Puerto Frías, lugar de arribo de los que vienen de Paso de las Nubes. Embarcamos nuevamente los Jazz and Blue, en el catamarán para dirigirnos a otra visita programada a Cascada de los Cantaros. Cascada de los Cantaros es un lugar muy lindo donde han construido una pasarela que va ascendiendo hasta llegar al Lago de los Cantaros, que desagua provocando la cascada del mismo nombre. La pasarela tiene 700 escalones y miradores que permiten ver un hermoso paisaje. Afortunadamente en ese momento, paro de llover copiosamente y ayudados por una frondosa vegetación que amortiguaba la llovizna, pudimos disfrutar de ese paseo subiendo los 700 escalones, cada uno con sus tiempos. El Tano Di Primo, aunque Usted no lo crea, Miguelito Bonafert, Horacio Martinez Quintana y yo. Al regreso al catamarán, volvimos a consultar por nuestros amigos de la Montaña, pero no se sabia nada de ellos por lo que comenzamos a preocuparnos. Todos los conocedores de lugar nos decían que había llovido mucho y la ruta en esos caso era complicada. A todo esto eran las 17 horas. Como habíamos quedado en encontrarnos en este viaje y no teníamos noticias de los montañistas, deberíamos decidir si nos quedábamos hasta las 19 en que regresa el ultimo catamarán a Bariloche, para encontrarnos y en cuyo caso estaríamos a las 21.30 en AJM o seguir con lo programado, o sea, regresar en ese momento y averiguar desde AJM que tiene señal de celular, como venia la cosa. Se decidió por esta última instancia y así embarcamos para regresar. Previamente volví a consultar con una de las guías del catamarán y con el capitán, que llamaron a Puerto Frías, pero todavía no sabían nada de ellos. Cerca de Puerto Pañuelo lugar de nuestro arribo, me apersone nuevamente a la guía para recabar información y no tenían novedades. No obstante llamo a la central de Turisur en Bariloche, y se comunico con una persona para encargarle que averigüe y de paso darle mi nombre y decirle que en una hora yo llamaría para ver si habían llegado a Puerto Frías. Paralelamente Horacio MQ, cuya hija vive en Bariloche y su yerno es guía, se comunico con el para anoticiarlo de lo que pasaba, y solicitarle que hablara con gente conocida del Club Andino Bariloche, que es la Institución que maneja estos casos y así poder saber que estaba pasando con nuestros amigos. A todo esto eran las 19.30 y ya estábamos en AJM en plena campaña de localización. El yerno de Horacio MQ se comunico con la persona encargada de seguridad que atiende los problemas de este tipo en el Club Andino Bariloche, y este llamo a Horacio MQ, haciéndole algunas preguntas sobre quienes eran, como estaban pertrechados y otras más, para situarse en el problema. Prometió averiguar y contestarnos lo más rápido posible ante nuestro nerviosismo. Paralelamente me comunique con la persona que me habían mencionado de Turisur y esta me manifestó que había llegado una persona del grupo, que se había adelantado a Puerto Frias y el resto venia rezagado un par de horas atrás. Ahí comenzamos a respirar, porque ya había noticias de ellos. Al rato llamo la persona de CAB y nos confirmo que todos habían llegado a Puerto Frias y que pasarían la noche allí, para regresar el lunes. Ahí amigos, como me pasa ahora que lo escribo comencé a lagrimear y todos los Jazz and Blue nos abrazamos con alegría. Nuestros amigos estaban a salvo y eso era lo importante. Los pormenores de la travesía pertenecen por ahora al secreto de la montaña, hasta que alguno de los que participaron decida comentarla. Nosotros los que compartimos el viaje con ellos respetamos esa idea. Después de esta excelente noticia, cenamos muy contentos y nos fuimos a dormir, para el día siguiente seguir con la actividad, RAFTING en el RIO MANSO, que nuestros amigos se perderían, por regresar a la tarde del lunes.

PARTE 4: RAFTING RIO MANSO

El lunes nos levantamos tambien tarde, y desayunamos muy tranquilos y relajados sabiendo que nuestros compañeros estaban a salvo. Según el relato escrito oportunamente por el Tano Ballatore, que no estaba en AJM por los hechos de público conocimiento, nos deberían venir a buscar a las 10.00 horas. Nos preparamos con tranquilidad y esperamos a que nos pasaran a retirar en una combi como estaba previsto. Esta gente que trabaja con turismo internacional, como otras que hacen los mismo, son muy puntuales con los horarios, pero pasaron las 10.00 y no vino nadie, las 10.15, las 10.30 y tampoco. Claro al no estar el Tano no teníamos ningún teléfono para reclamar. Nuestro único dato era el nombre muy raro del dueño de la empresa, Jacques Zwobada al que le habíamos depositado en su cuenta nuestras rupias. Bueno entonces para que se invento la tecnología. Tome el smart phone, accedi a google y a buscar. Encontré varios con ese nombre. Franceses, etc. etc, y finalmente di con el buscado y su empresa. Había un teléfono celular. Inmediatamente llame y atendió una señorita. Comente de donde era, y que los estábamos esperando. Preguntaron si mi nombre era Juan Carlos, por el Tano (le estarían guardando la cometa). Brevemente la anoticie de lo que había pasado con el Tano y su grupo y que en lugar de 16 seriamos 7. La operadora me informo, que el arreglo era encontrarnos en un lugar que habían fijado con Juan Carlos, a unos 10 km de AJM, en un supermercado Todo. Prestamente concurrimos allí y efectivamente nos estaban esperando. El día estaba muy frio unos 6 o 7 grados, un poco nublado y había mucho viento, por lo que pensé y algunos compartieron que no haría rafting para cagarme de frio. También teníamos en mente el tema del día anterior y nadie quería arriesgar su osamenta. Pero afortunadamente el tiempo fue mejorando, salió el sol y aumento la temperatura. El viendo disminuyo, pero se mantuvo todo el día. Del punto de encuentro nos llevaron a un deposito para enganchar el gomon en que haríamos el rafting. Nos quedamos en la combi sentados y observe con sorpresa que a cada rato llegaba gente, se subia al estribo, nos miraba, nos saludaba con una sonrisa y se retiraba. Primero pensé que gente atenta esta. Pero luego que hicimos el rafting y vi las personas que lo realizaban. Todos jóvenes adolescentes y no mayores de 30, caí en la cuenta que los tipos venian a ver a los viejos pasados de peso, que querían hacer cosas de pendejos. Del deposito nos trasladamos al Lago Steffen, punto de partida del rafting. Allí nos llevaron a conocer una cascada muy linda metida en un bosque, a 20 minutos de caminata. Al regreso nos dieron de almorzar. Toda comida fría, porque en los parques nacionales no se puede hacer fuego. La comida consistía en varios tipos de fiambre, queso, un poquitito de salmon, tartas y pan para sándwichs. De beber agua o jugo de naranja. Estuvo bueno, aunque no comparable a la comida de AJM. Finalizado el almuerzo, se dio inicio a la aventura del rafting. Lo primero fue elegir el equipo. Se imaginan el Oso Cesa en la búsqueda de equipo con el volumen de su cuerpo. Por supuesto no consiguió y se contento solo con el salvavidas, que para estos casos es imprescindible y el casco. Lentamente fuimos encontrando talles adecuados a nuestro cuerpo. Algunos optaron por trajes de neopreno, (Horacio MQ parecía Julio Bocca en cascanueces con su traje apretado. El gordo Cesa que anda alzado le quería arrimar la chata) que son mejores para el agua y la mayoría como yo, optamos por trajes impermeables con botas de neopreno, que es mejor cuando hace frio, junto con el casco protector. Cargamos el gomon y lo colocamos en el agua. La tripulación aparte de los Jazz and Blue estaba compuesta por dos guías que comandaban la embarcación y la tenían muy clara, por su experiencia en el tema. El agua estaba fría porque es de deshielo y había viento, pero era un día agradable. En la parte delantera remábamos Horacio MQ y yo. En el medio estaba Miguelito Bonafert sin remar. En la segunda línea estaban Julio Zapico y el Tano Di Primo remando y en la ultima fila se encontraba el Escriba y el Oso que por su peso elevaban la proa del gomon. Detrás del Oso y el escriba estaban los guias en el manejo y la supervisión general. Ni bien comenzamos a remar el Oso empezó a tirarme agua con su remo. Un jodon bárbaro con el frio que hacia. El primer tramo fue tranquilo y los rápidos no tan rápidos. El paisaje era maravilloso y todo era una Jauja. Junto a nosotros en un kayak transitaba un fotógrafo, que nos tomo las fotos que envié a la ciber. Después de un rato lo deje remar un poco a Miguel y luego cambie nuevamente para hacer un poco de ejercicio. De pronto después de 2 horas de paseo los rápidos comenzaron a ser mas furiosos y un golpe de agua en el gomon me despidió, cayendo al agua pesadamente. De repente me vi sumergido y trate de sacar la cabeza del agua para respirar. El guía nos había explicado que si caíamos al agua no deberíamos tratar de nadar, solo levantar los pies como para hacer la plancha y aguantar hasta el rescate. El rio tendría allí no mas de 1 m de profundidad, pero es imposible incorporarse y hacer pie. El agua te arrastra. Cuando me hundí, no se si por la adrenalina o por el traje, no sentí frio. Inmediatamente trate de flotar como me habían indicado y sacar la cabeza sobre el agua. Esto es bastante difícil por la terrible turbulencia del rio, que hace tragar agua junto con el aire que respiras. Escuche entonces la voz del guía que me decía que agarre del remo que me extendía. Trate de tomarlo pero falle porque el gomon se alejo. Nuevamente el agua me sumergía y yo tratando de sacar la cabeza de las turbulentas aguas. Nuevamente escucho que tome el remo y esta vez si lo conseguí. Tomado del remo me atrajo al gomon y me dijo que me agarrara de la soga de plástico que hay en el perímetro de la embarcación. Tome la soga, me acerque y el guía, un muchacho alto, joven y fuerte, tomo mi salvavidas de la espalda y con un fuerte impulso izo medio cuerpo arriba del gomon. Me ayudaron a incorporarme y a sentarme porque el salvavidas impide cualquier movimiento de los brazos para acomodarse. Estaba sorprendido pero no asustado. No es nada agradable caerse al agua en un rio turbulento. El guía me dijo entonces “algo mas para contar”. Por supuesto estaba mojado hasta las pelotas, pero no sentí frio porque el traje es tan grueso e impermeable que no permite que el cuerpo disipe calor ni entre frio a pesar que debajo tenia una remera de algodón empapada. Mientras esto pasaba el mismo golpe del agua que me lanzo al rio, lo volteo a Miguel que estaba sentado junto a mi. El cayo dentro del bote y como tenia también el salvavidas, no podía incorporarse y permaneció acostado hasta que termino mi rescate. Uno de los queridos amigos de toda la vida al verlo así, pidió que lo taparan con diario. Unos turros totales. Hablando de turros, luego de este percance, pase nuevamente adelante y seguí remando, por las dudas me diera frio. Después de un rato Julito Zapico me mira fijo y me dice muy serio, “ tenes la nariz colorada, no te hormiguea la punta de los dedos porque me parece que te esta agarrando hipotermia”. El guacho hasta llegar a AJM me lo repitió varias veces, para ver si me daba cagaso y se divertía un poco conmigo. Si le mostras o te detectan un flanco débil, pobre de Vos con Julito y el Oso, te gastan hasta morir. No obstante sufrí pacientemente y con humor las chanzas lógicas de esta situación, como que se cae el mas boludo, etc. etc. etc. que parece que obviamente merezco. Después de tres horas de navegación, llegamos hasta el punto final, donde nos cambiarnos a nuestras ropas, que fueron traídas por la combi que dejamos al embarcar. Tomamos algo caliente y unos pedacitos de torta y budín. Ahí presenciamos la llegada de otros gomones con tripulantes que podían ser casi nuestros nietos. Terminado el tentempié, partimos rumbo al punto de partida, contentos por el paseo, con algo mas para contar y dispuestos a recibir a los que regresaban de la montaña. Al arribar a AJM, encontramos a Emilio buscando desesperadamente la llave de la camioneta, que como la había traído Julio de Pampa Linda, la tenía en su poder. Entrego la llave y le dije a Emilio que lo acompañaba con la van a buscar a los muchachos, porque los 9 en la camioneta no entraban. Me dijo que si pero cuando regrese rápidamente de guardar el bolso del rafting, se había ido presuroso. Entonces le pedí a Miguel que me acompañara a Puerto Pañuelo para traer a los que no pudieran venir en la camioneta de Emilio. Fuimos a mil y cuando llegamos a Pañuelo no había nadie. Nos quedamos descolocados. Llame a Emilio por teléfono y recién ahí me dijo que los muchachos al desembarcar del catamarán que los trajo, decidieron volver en colectivo y caminando, en lugar de esperarnos o tomar un taxi. El se había adelantado haciendo dedo y por eso llego antes. Ahora los estaba buscando. Le conteste que me volvía a AJM por Colonia Suiza y si los encontraba los levantaba. Al rato me llama el y dice que los encontró y que los llevaba a AJM. Nosotros íbamos con Miguel regresando y un par de kilómetros antes de AJM encontramos a Gustavo Rojo caminando y los llevamos a destino. Cuando llegamos era todo una revolución de alegría, por reencontrarnos y lamentos por el esfuerzo físico realizado. Pero estaban todos bien y ahora juntos. Un experiencia inolvidable y seguramente irrepetible. La cena fue muy alegre y se jugo al truco un rato hasta que el cuerpo dijo a dormir. Al día siguiente que seria el ultimo tendríamos curanto.

PARTE FINAL

Martes 25 ultima jornada de nuestro viaje. Este día estaba originalmente programado para recorrer los alrededores de AJM, almorzar allí, pasar por Bariloche City, o algún otro lugar de esparcimiento y regresar cada uno a su casa, pero a último momento, se descubrió el curanto, que fue casi unánimemente pedido como almuerzo final. El curanto es una comida exótica, importada creo que de Polinesia, que se ha hecho muy famosa en Colonia Suiza, impuesta por uno de los componentes de la extensa y conocida familia Goye. En nuestro caso Victor Goye. Ayudo mucho a la concreción del curanto la presencia de Horacio MQ, que aparte de compartir con nosotros esta aventura, estaba de visita en la zona, porque vive su hija, y por el nacimiento de su nieta. Por este motivo el Tano Ballatore le pidió que gestionara el almuerzo, que habitualmente se hacen los miércoles y domingo y nosotros lo necesitábamos para el martes. La llave que posibilito esta excepción de día, fue nuestra presencia, en AJM, y el conocimiento común del Padre Fortini, a quien Victor Goye apreciaba mucho. Conto que siempre organizaba partidos entre Colonia Suiza y los seminaristas que Fortini llevaba a Bariloche, entre otros actos de amistad. El curanto fue programado entonces, para el martes al mediodía y allí concurrimos luego de despedirnos y agradecer la comida, atención y buena onda de la gente de AJM que tan bien se porto con nosotros. Victor Goye nos mostro como se prepara esta rara comida que consiste en los siguiente. En un pozo no muy profundo en la tierra se colocan piedras no muy grandes y preferentemente redondas. Arriba de ellas se hace una hoguera con maderas para calentarlas. Una vez que queda casi nada de la madera quemada, y las piedras bien calientes, se colocan ramas pequeñas con hojas de una planta que ahora no recuerdo, (algún lector lo recordara) que le dan un sabor característico. Luego se echan encima de ellas, manzanas, papas, zapallo, cebolla, chorizos, cordero, carne vacuna y pollo. A continuación se agrega otra capa de esas ramas cubriendo toda la comida. Encima le extienden una telas de algo parecido a arpillera y luego se tapa totalmente con tierra. Se lo deja aproximadamente una hora y está listo el famoso curanto. RIQUISIMO. Todo te lo sirven mezclando en el plato las verduras y frutas con la carne, comenzando por el chorizo. Así comimos y bebimos hasta mas no poder. De postre sirvieron un helado con cerezas y se hizo un brindis por la concreción feliz de este viaje. Una vez terminada la comida, la columna Oeste partió a sus residencias habituales. La agrupación del aire junto a la agrupación Sur, rumbo Bariloche City a hacer compras, para llevar recuerdos a la familia y tomar un café, para estirar la partida. Siendo las 19 continuamos con la van al aeropuerto y la columna Sur a AJM para a la mañana siguiente, salir a un nuevo periplo por los negocios de Emilio Boerr y a visitar a Pano Barbosa. En el aeropuerto devolvimos sin novedad la vulgovan y a las 22.20 puntualmente como corresponde a una empresa seria, eficaz, autofinanciada y cumplidora como AA partimos rumbo a Baires donde aterrizamos a las 0.05, 15 minutos antes de lo previsto para el vuelo. Amigos mi reflexión final, es que estoy muy contento y feliz de haber realizado este paseo con mis compañeros. Reino la alegría el compañerismo, la joda y el conocimiento de nuevas experiencias. Lo volvería a hacer, pero solo con la parte de Jazz and Blue.